Un proyecto nacido en Chasicó fue premiado por la Provincia y recibirá un subsidio de 250 mil pesos. Usarán los residuos para fabricar gas y calefaccionar un invernadero premium.

Juan Ignacio Schwerdt

jschwerdt@lanueva.com

En Chasicó, un pequeño pueblo de Tornquist que apenas supera los 200 habitantes, está naciendo un proyecto que podría cambiar la forma en que se procesan los residuos orgánicos domiciliarios en ese y otros distritos de la región.

La iniciativa -denominada Polo Ecológico Chasicó- logró despertar el interés del ministerio de Ciencias, Tecnología e Innovación. A tal punto, que hace unos días se transformó en una de las ganadoras del concurso Plataforma de Innovación, de esa cartera, lo que le permitirá acceder a un subsidio de 250 mil pesos para que pueda transformarse en realidad.

La idea gira en torno a la puesta en marcha de un biodigestor con capacidad para transformar en gas y abono todos los residuos orgánicos de la población.

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Silvana Ardito, Mariela Virgili y Daniel Bastán, creadores del Polo Ecológico Chasicó. El objetivo es dinamizar la economía de un pueblo de 200 habitantes.